(El Camino Inglés)
Trascribimos una breve reseña de esta ruta: “El Camino Inglés era la ruta preferida por los peregrinos procedentes de los Países Escandinavos, Flandes, Los
Este blog pretende ser espacio de reunión de aquellos interesados en el camino de Santiago desde el sureste de la peninsula. Tanto para los peregrinos, que encuentren aquí referencias de lo que les depara esta etapa de su viaje, para conocer observaciones, experiencias etc, como para aquellas personas, pobladores de alguno de los municipios por los que pasa esta ruta, interesados en fomentar, apoyar y sacar adelante la revitalización de este viejo camino. Gracias a todos.

revista de Estudios Jacobeos, disertó sobre el tema : “Ricos y pobres en el Camino. Los motivos
Sr. Alcalde de Mota acompañado por uno de sus concejales. Terminó la jornada con cena en el Mesón La Mota y en la sobremesa se bailaron unas jotas al son de la flauta y el tamboril.
ser más precisos el llamado "Camino Aragonés", en realidad también es el Camino Francés, cuya procedencia en España es el Puerto de Somport,
del mismo modo que el que procede de Roncesvalles también es conocido como Camino Navarro.
comunidades autónomas y tres provincias: Aragón (Huesca, Zaragoza) y Navarra
(Navarra). Desde Somport hasta Artieda transita por la comarca de la Jacetania, región vertebrada por el río Aragón y que engloba los altos valles del Pirineo, las sierras de Oroel y San Juan de la Peña y la depresión orográfica de la Canal de Berdún, donde alternan especies más mediterráneas con los campos de cereal. Tras Artieda, el itinerario penetra en la comarca zaragozana de las Cinco Villas, donde se encuentran Ruesta y Undués de Lerda. Posteriormente pasa a la Navarra Media Oriental, se despide del río Aragón en Sangüesa y continúa por las despobladas sierras de Aibar e Izco para bajar hasta el valle de Ibargoiti. Una última jornada por el valle de Elorz y la quebrada sierra de Alaiz entre r
obles y quejigos da paso a Valdizarbe, valle mediterráneo dibujado por los cultivos de cereal, hortalizas y vides.
el itinerario se hace en compañía del río Aragón, cuyas aguas fueron embalsadas a la altura de la línea divisoria entre las comunidades de Aragón y Navarra, no muy lejos de la ciudad de Sangüesa. El paisaje es diferente en todas las etapas, pero de una gran belleza. Hermosos bosques y praderas entre antiguas fortificaciones dan paso a espacios abiertos y áridos. Más adelante amplios valles dan acceso a un angosto desfiladero (la Foz de Lumbier), y, tras superar el alto de Loiti, son las suaves laderas de la sierra de Alaiz las que acogen al peregrino. Esta ruta ofrece la posibilidad de visitar impresionantes monasterios, al tiempo que pasa por localidades con una gran carga histórica, donde la tradición sitúa hermosas leyendas. Sus pueblos (Canfranc, Villanúa, Jaca, Santa Cilia, Puente la Reina de Jaca, Arrés, Martes, Mianos, Artieda, Ruesta, Undués de Lerda, Sangüesa, Lumbier, Monreal, Tieb
as…) tienen un atractivo especial. +064.jpg)
ragón y Navarra. En tierras aragonesas, además de las flechas amarillas, el trazado del Camino de Santiago es el GR 65.3 y está poblado de postes de madera grabados con la concha jacobea y el nombre de la siguiente localidad. También se suceden postes más sencillos con la vieira y la banda roja y blanca del GR. En Navarra desaparecen los postes de madera y las indicaciones del GR y su lugar, además de la omnipresente flecha amarilla, es reemplazado por mojones de hormigón que llevan adosados dos placas con el dibujo de una concha y una flecha indicadora.
procedentes de Francia, concretamente



El día 16 de abril un peregrino transitaba por estas tierras del Camino del Sureste. Era Jose Ignacio Beneito, un personaje de "tomo y lomo" que se cruzó en nuestro tiempo y que lo dimos a conocer en otra parte de este blog. Una vez finalizada la proeza de salir desde Alicante, llegar a Santiago y volver, también a pie, hasta Jaca, cuenta sus vivencias de forma sucinta. Y esto es lo que dice sobre su paso por nuestra provincia vallisoletana:
"Lo mismo ocurre al día siguiente cuando como en Medina del Campo en el seminario menor donde el padre superior, de lo más atento, me convida a comer con los seminaristas y posteriormente permite que el cocinero, antiguo legionario, me acompañe a la salida de la ciudad para no tener despistes, siguiendo camino hasta Rueda en donde llegué al caer de la tarde. Cenando pude probar y catar “el verdejo”: gran duende del que me hice buen amigo inmediatamente y me acompañó en un sueño plácido y reconfortante.
La salida de Rueda por una senda cruzando ganaderías bravas, extensos campos de alfalfa y pasando próximo a inmensas granjas abandonadas llego a la vista de Tordesillas. Y digo a la vista porque para llegar a la ciudad hube de dar un gran rodeo para salvar la “A-VI”: la experiencia fue desesperante. La ciudad apenas se desperezaba a primera hora de la mañana y todo estaba cerrado. Pude encontrar un lugar donde desayunar y continuar por un polígono industrial en creación que añadía “calor y sol” al caminar. Poco antes de llegar a Vega, sudando como … ¡yo qué se!, un todo terreno para a mi lado y me preguntan sus ocupantes si soy un peregrino. Ganas me dieron de darles a comer un poco de mi bastón. Reímos. Resultaron ser de la Asociación del Camino de Valladolid que andaban repintando las flechas. Departimos un buen rato en un hotel próximo alrededor de sendas cervezas espumosas y frescas que reconfortaron de los calores pasados en el camino. Entre ellos estaba Rebeca, alma del camino en la zona vallisoletana. Ya Maite, en Yecla, me había hablado de ella: se había quedado corta. Su personalidad es inmensa y parece un terremoto. Quedamos en vernos en Mota del Marqués, por vivir ella allí y yo tener previsto llegar a dormir. Nos vimos por la tarde y después de misa asistimos a un concierto de la coral de instituto vallisoletano “Núñez de Arce” que había cantado en Jaca en el 2006: la directora, gentilmente, me regaló una partitura para poder cantarla en el Orfeón Jacetano. Una tarde cultural muy interesante.
Al día siguiente, por Villardefrades y San Pedro de Latarce me llego a Villalpando. Fácil de decir; total 14 palabras pero la realidad fue otra. Soledad por un gran bosque predominando la carrasca, roble, animales y soledad, mucha soledad. Tan es así que el teléfono, colocado en la seta de la mochila, se conectó varias veces por haber perdido la cobertura. Me iba diciendo: nene, como te de un “sopisma” te encuentran “antiyer”. En Villalpando recibo la visita de un muy buen amigo, casi hermano, Rafael que con su mujer Maribel y una amiga, Maria Antonia, regresan de pasar el fin de semana en Vicedo, Lugo. Mucha alegría y paz me dan con sus palabras y presencia".
Hasta aquí la narración del peregrino. Sabemos que le ha ido todo muy bien y que llegó a su casa de Jaca sano y salvo. Que el apóstol le conserve esa fuerza física y mental. ¡Ultreia, Jose Ignacio!
Tres de los cuatro jinetes a lomos de sus caballos a su paso por Tordesillas