viernes, 24 de junio de 2011

VILLALPANDO – BENAVENTE


LA UNIÓN DE ASOCIACIONES HACE CAMINO transita por la provincia de Zamora. Hoy los peregrinos se enfrentan a la etapa más larga entre Villalpando y Benavente. Los 31 kilómetros que las separan ha elevado la moral de los inscritos para hacer el recorrido y son “cinco magníficos” los que a las 6,45 de la madrugada se situaban ante el arco de Santiago de la localidad de Villalpando para retomar el itinerario jacobeo dejado el día anterior. Se atraviesa la población de un extremo a otro pasando por la plaza mayor cuando despertaban algunos de sus ciudadanos. A las afueras, unos cientos de metros de camino pedregoso dan paso a una senda que hace fácil el caminar. Antes de llegar a Cerecinos de Campos hubo que recuperar una de los indicadores del camino que alguien lo había desplazado y daba lugar a confusión. La pequeña población de Cerecinos se pasa sin apenas ver a nadie. Desde aquí hasta San Esteban del Molar se presenta una recta de 7 km. totalmente planos. Como la mañana es muy fresquita, los cinco caminantes, casi “profesionales” en esto de recorrer largas distancias, no tuvieron ninguna dificultad para adelantarse al tiempo programado y a las nueve y media pasadas se hace el avituallamiento…al sol. Chorizo, jamón, chocolate y fruta fue el menú. Alguno echó en falta un vasito de vino, aunque el agua tampoco vino mal. Estamos a la mitad del recorrido y cuando el reloj de la espadaña del ayuntamiento de San Esteban anunciaba las 10, se retoma la marcha hacia Benavente. Sigue la senda totalmente rectilínea y el polvo es nuestro compañero inseparable. El ritmo no se aminora y a pesar de alguna paradita para repintar las flechas amarillas llegamos con rapidez a la zona de los Paradores de Catrogonzalo (aquí se unen el Camino del Sureste y el de la Vía de la Plata). A través de una vistosa pasarela metálica se salva la autovía. Desde aquí se divisa la ciudad benaventana que se encuentra a una distancia de seis km. Un descenso rápido cruzando el río Esla por un puente medieval nos deja en una carretera que nos conducirá hasta la villa de Benavente que se encuentra en plenas fiestas del Corpus y del Toro Enmaromado. Antes de llegar al ayuntamiento queda un pequeño escollo y no es más que una empinada calle que nos lleva hasta la plaza mayor. El bullicio de las gentes se hacía patente al ser también día de mercado. A la 1,30 del mediodía entramos al ayuntamiento para el sellado oficial de las credenciales. No se encuentra disponible ningún representante del consistorio porque al parecer, a estas horas, asisten a otros eventos…¡¡¡cómo trabajan estos ediles!!! Finalmente una empleada de la institución hizo las veces con muchísima amabilidad. Para esta media noche está prevista la entrega del bordón y de las credenciales al grupo de peregrinos zamoranos en la localidad leonesa de Alija del Infantado.

miércoles, 22 de junio de 2011

SAN PEDRO DE LATARCE – VILLALPANDO

(LA UNIÓN DE ASOCIACIONES HACE CAMINO)

Seguimos avanzando hacia el objetivo final. Astorga se encuentra ya mucho más cerca. A las 5,30 de la tarde y después de visitar los locales municipales donde se proyecta el nuevo albergue comenzamos el recorrido de los 20 kilómetros que separan San Pedro de Latarce, última localidad de la provincia de Valladolid, hasta Villalpando, primer municipio de la provincia de Zamora. Nuevamente la alcaldesa (incorporó al bordón un llavero con la patrona la Virgen de la Bóveda) y durante esta etapa acompañada de uno de sus ediles (muchísimas gracias a ambos por el cariño que demostráis al Camino del Sureste y a vuestro pueblo) recorrieron la totalidad del trayecto. Junto al castillo de San Pedro y al puente del río Sequillo se toma el camino entre unas naves ganaderas. Se avecina una etapa dura, no tanto por la distancia de los 20 km, sino por las altas temperaturas. Coincidiendo con el kilómetro seis se producen dos acontecimientos: la entrada del verano y el inicio de la andadura por la provincia de Zamora. El paisaje se hace más ameno mientras se transita entre pinos y carrascos. Una vaquería con el ganado separado del camino por una valla metálica queda a nuestra izquierda. Restan 6 interminables kilómetros para llegar a Villalpando y ya, en lontananza, se ve el caserío que conforma esta población, tierra de toreros famosos. Entres campos de regadío nos aproximamos al puente por el que salvamos la autovía del Noroeste. El cansancio, hoy más que nunca, se nota en todo el cuerpo. A la entrada y junto al arco de Santiago nos esperaba Eduardo vistiendo la camiseta que ACASSE-VA confeccionó para este evento subvencionada por la Diputación de Valladolid. Todos en grupo y callejeando por el casco antiguo de Villalpando nos adentramos en su enorme plaza mayor. Junto al ayuntamiento ya nos esperaba el Sr. Alcalde acompañado de dos concejalas. Tras los saludos habituales pasamos al salón de plenos, una verdadera joya, en cuyas paredes de mampostería se conservan dignamente unos frescos que nos hablan de su pasado histórico como antigua iglesia de la Orden del Temple. Después del sellado de credenciales y cambio de impresiones sobre la puesta en valor del Camino del Sureste a su paso por esta localidad finalizamos la jornada con un refrigerio en una de las terrazas a cargo de ACASSE-VA.
MOTA DEL MARQUÉS – SAN PEDRO DE LATARCE

(LA UNIÓN DE ASOCIACIONES HACE CAMINO)

Esta etapa y la siguiente se programan para realizarlas por la tarde. No es que seamos unos insensatos al caminar durante horas tan intempestivas coincidiendo con la fuerza del calor, pero las obligaciones laborales hace difícil contar con caminantes por la mañana y de esta forma se posibilita una participación mayor. Y efectivamente, para esta caminata se reúnen en la plaza mayor de Mota los siete peregrinos que recoge la instantánea, encabezados por Mercedes, la alcaldesa de San Pedro de Latarce, que nos acompañará hasta su pueblo. Daban las 5,30 de la tarde en el reloj del ayuntamiento cuando tomamos la salida. El sol arremete sin piedad a pesar de llevar protecciones especiales para liberarnos de su furia (hubo quien se sirvió de un paraguas). Transcurridos 2.500 metros afrontamos el tramo más duro de la etapa. Los toboganes constantes y la subida conque se rematan rompió al grupo y se desaceleró la marcha. Arriba, un corto respiro para la reagrupación, tomar agua y eliminar el sudor. Seguimos avanzando hacia Villardefrades. La elevada temperatura provoca la necesidad de beber y poco a poco nos vamos quedando sin el líquido elemento, a pesar del acopio que se había hecho en la salida. Bajada sombría y reconfortante desde la que se divida la población. A las 8,30 y a las puertas de Villardefrades se incorporan 8 nuevos peregrinos encabezados por su alcalde, que proporcionan ánimos y agua. No hay tiempo que perder. El camino totalmente recto y llano que une esta localidad con San Pedro se hace más corto de lo esperado debido al fuerte ritmo impuesto por el portador del bordón. A un kilómetro del pueblo se hace un “alto en el camino” junto a la sombra del arbolado que rodea a la ermita de la Virgen de la Bóveda. A las 9,30, un edil y simpatizantes del camino nos reciben junto a las puertas del ayuntamiento de San Pedro de Latarce. El sellado de credenciales se realiza después del refrigerio que nos tenían preparados en un salón adjunto. Ni que decir tiene que nuestro amigo Eduardo, apodado entre nosotros como “el peregrino”, estuvo también en la recepción, a pesar de que él había caminado durante de madrugada. Finalizando la jornada y a modo de sorpresa hizo acto de presencia nuestro socio de actualidad, nos referimos a Román, joven vecino de Mota que está participando en el programa de “GRANJERO BUSCA ESPOSA”. Le deseamos mucha suerte en este proyecto.
TORDESILLAS – MOTA DEL MARQUÉS
(LA UNIÓN DE ASOCIACIONES HACE CAMINO)


A pesar de ser domingo, el compromiso con el Camino de Santiago nos transforma en personas diligentes y a la hora prevista de las 7,30 de la mañana estamos con el bordón en la plaza mayor de Tordesillas. Se inicia la marcha con más peregrinos de los esperados, lo que sirve de acicate para seguir trabajando por este Camino del Sureste. Hoy el día está más templado e invita a superar los 25 kilómetros que nos esperan por delante. Los primeros transcurren flanqueados por la autovía y el polígono industrial de la Villa de los Reyes. Cercanos a Villavieja del Cerro se presentan dos alternativas. Nos decidimos por la más larga (3 km de añadidura) pero también la que ofrece mejores vistas y alejada de los ruidos. A la salida se bordea la estación de esquí seco (en construcción) donde afrontamos la empinada cuesta hasta los páramos de Bercero. Este tramo hace mella en las piernas de los peregrinos que se solventa aminorando el ritmo. Desde lo alto, con unas espectaculares vistas de las tierras cerealistas y a través de un descenso prolongado llegamos a Bercero. El bordón pasa de mano en mano sin que nadie pierda la dicha de transportar tan preciado símbolo. Ya el calor aprieta de verdad y se aprovecha para recargar las botellas y cantimploras con el agua que nos ofrece una fuente de la localidad. No hay tiempo para el reposo y se continúa camino de Vega de Valdetronco. En la unión de las dos alternativas nos encontramos con un mojón de los que colocó la Diputación de Valladolid y observamos que algún desaprensivo se ha llevado la placa indicativa de los kilómetros que restan hasta la tumba del Apóstol. En Vega, la alcaldesa y las hospitaleras nos obsequian con un sabrosísimo chocolate con pastas variadas, servido en el coqueto albergue municipal y que los caminantes acogen con sumo agrado. Resta el último esfuerzo del día. Mota del Marqués espera a una distancia prudencial. Parece que el chocolate da alas a los peregrinos, que a pesar del calor, el polvo y la dureza del suelo reseco, se agarran a un ritmo endiablado y a la 1,30 del mediodía son recibidos por el alcalde de la localidad motana en el salón de plenos del ayuntamiento. Recepción del bordón, palabras de ánimo y sellado de las credenciales a cargo de la máxima autoridad del consistorio. Se finaliza la jornada jacobea con una comida a base de “picoteo” en el “casino” situado en los bajos del ayuntamiento que hizo olvidar las inclemencias de la etapa.
MEDINA DEL CAMPO – TORDESILLAS

(LA UNIÓN DE ASOCIACIONES HACE CAMINO)

A las 7,30 de la mañana desde la Plaza Mayor de la Hispanidad de Medina del Campo y ante su ayuntamiento se inicia esta larga etapa de 25 km que separan las localidades de Medina del Campo y Tordesillas. Inician la marcha catorce peregrinos, incluyendo al amigo Eduardo, que nos comenta que se encuentra como en su propia casa. El día se ofrece muy fresquito y en algunos momentos hasta frío, haciendo que la brisa mañanera, a estas horas, se note en los cuerpos. La salida de Medina se realiza en media hora. Una vez pasada la autovía Madrid-La Coruña de toma una senda de tierra compacta que progresivamente nos separa de los ruidos de la carretera y que no dejaremos en todo el recorrido. El grupo se fragmenta en la subida al páramo medinense y desde el que se atisba la torre de la parroquial de Rueda. Aparecen ya los extensos viñedos del vino blanco que da nombre a la denominación de origen RUEDA. Tras una larga recta y dejando a la derecha algunas bodegas nos presentamos en la localidad vinatera. Un alto para el avituallamiento regado con unas copitas de verdejo mientras se incorporan dos peregrinas y un peregrino. Estamos a la mitad del recorrido. Con las fuerzas recuperadas se retoma a las afueras de Rueda la senda, en este caso muy cubierta de hierbas resecas que dejan sus huellas en los calcetines de los caminantes. Transitamos junto a la ganadería del rejoneador Sergio Vegas pudiendo disfrutar de una bella estampa de las carreras de la numerosa vacada que pastaba en la pradería. Tras cruzar dos carreteritas (nueva incorporación de dos caminantes más) y al lado del arroyo del Perú avistamos en lontananza el perfil de la ciudad de Tordesillas. Por una larga recta que parecía no tener fin y entre campos de regadío llegamos a la antigua cañada que nos deja junto al puente medieval de la Villa del Tratado. Reagrupamiento general para que el portador del bordón se coloque en cabeza. Así hacemos la entrada a Tordesillas salvando el cauce Duero. Se deja a la izquierda la escultura dedicada al Toro de la Vega, se toma la cuestecilla del Empedrado y nos situamos en la porticada Plaza Mayor. Somos recibidos por la primera teniente alcalde y otros tres concejales en la puerta del ayuntamiento. Ya en el salón de plenos y tras las palabras de bienvenida de la vicealcaldesa y las de agradecimiento por parte de la presidenta de ACASSE-VA se lleva a cabo el sellado de las credenciales por parte de los cuatro ediles y de la peregrina más pequeña (Carla de cinco años) que nos acompañó en la parte final del recorrido. Tras la foto ante la fachada del consistorio nos reunimos en una comida de amistad aprovechando el momento para agasajar a Clari y Nacho, socios de ACASSE-VA que a primeros de julio contraerán matrimonio.

martes, 21 de junio de 2011

LA CREDENCIAL

(LA UNIÓN DE ASOCIACIONES HACE CAMINO)

La actual credencial del peregrino, que se entrega exclusivamente a los que hacen todo o parte del Camino de Santiago a pie, en bicicleta o a caballo, tiene sus orígenes en las cartas de presentación que desde los albores de la historia jacobea concedían los Reyes, Infantes, Clérigos, Papas y otras autoridades como documento de recomendación o salvoconducto a los que peregrinaban a Compostela. La historia relata multitud de documentos en los que se concedía por mediación de dicha carta todo tipo de privilegios y gracias para que el portador y sus acompañantes obtuviesen protección y también la exención del pago de tributos (montazgos, portazgos, peajes, etc.) cuyo montante podía llegar a ocasionar graves problemas a los que peregrinaban a Compostela. En los tiempos modernos esa carta de presentación, ha sido sustituida por la credencial del peregrino que es un documento personal en el que se indica el lugar de inicio de la peregrinación. Es una especie de pasaporte que te acredita como peregrino a la tumba del Apóstol Santiago, y da fe de los sitios por los que pasas; hay que sellarla al menos una vez al día, (dos veces diarias en el tramo gallego). Se puede sellar en cualquier organismo que te encuentres en tus sitios de paso, por ejemplo: iglesias, albergues, ayuntamientos, policía, guardia civil, panaderías, bares. Es requisito imprescindible para pernoctar en la mayoría de los albergues de peregrinos. La credencial se entrega en Asociaciones, Parroquias, Cofradías, etc, o en el lugar donde se inicia el camino, siendo siempre aconsejable la presentación de una carta o documento que acredite e identifique al solicitante. Con la credencial, para aquellos que han hecho al menos 100 kilómetros a pié y 200 en bicicleta, la Catedral de Santiago, concede la llamada COMPOSTELA, un documento por el que reconoce que el peregrino ha llegado a la meta y que lo ha hecho por “pietis causa”.
La credencial utilizada en el proyecto la UNIÓN DE ASOCIACIONES HACE CAMINO ha sido diseñada en exclusiva para esta actividad de promoción del Camino del Sureste. Se ha tomado como base la credencial “oficial” haciendo figurar los anagramas de las asociaciones participantes (Alicante, Novelda, Caudete, Albacete, La Roda, Cuenca, Toledo, Ávila y Astorga). También aparece el recorrido con los finales de etapa previstos (Alicante, Novelda, Villena, Caudete, Montealegre del C., Pétrola, Albacete, La Roda, Minaya, El Provencio, Las Mesas, El Toboso, Don Fadrique, Tembleque, Almonacid de Toledo, Toledo, Novés, Escalona, Cadalso de los Vidrios, Cebreros, San Bartolomé de Pinares, Ávila, Gotarrendura, Arévalo, Medina del Campo, Tordesillas, Mota del Marqués, San Pedro de Latarce, Villalpando, Benavente, Alija del Infantado, La Bañeza y Astorga). En cada una de estas localidades se realiza el sellado